Gracias por cada entrenamiento, por cada sacrificio, por dejar el alma en cada pelota y por demostrar que el compromiso con la Selección está por encima de cualquier resultado. Llegar a una final del mundo no es casualidad; es el fruto del esfuerzo, la unión, el trabajo y el amor por estos colores que representan a millones de argentinos.
Desde Pinto, Santiago del Estero, les hacemos llegar un inmenso abrazo y un sincero reconocimiento. Durante cada partido nos hicieron vibrar, celebrar, sufrir y emocionarnos. En cada rincón de nuestra tierra hubo una bandera celeste y blanca flameando con orgullo, una familia reunida frente al televisor y un pueblo entero alentando hasta el último segundo.
Hoy el resultado no fue el esperado, pero nadie podrá borrar el enorme campeonato que realizaron. Los verdaderos campeones también son aquellos que se levantan después de una caída, que nunca dejan de luchar y que representan con dignidad a su país. Y ustedes lo hicieron de la mejor manera.
Gracias por hacernos sentir parte de este sueño mundialista. Gracias por demostrar que la entrega, la humildad y el amor por la camiseta siguen siendo los valores que identifican a la Selección Argentina.
El fútbol siempre da revancha. Estamos convencidos de que volverán más fuertes, con la misma pasión y con las mismas ganas de seguir escribiendo páginas inolvidables para nuestro deporte.
Desde Pinto, Santiago del Estero, les decimos con el corazón: ¡gracias por tantas emociones, gracias por el orgullo de ser argentinos y gracias por defender nuestros colores hasta el último minuto!
Porque las copas son importantes, pero el amor por la celeste y blanca es eterno. Hoy, más que nunca, todo un país está de pie para aplaudirlos.
¡Vamos Argentina, siempre! ߇ư߇·